NACIONAL PORTADA

Felipe Fuentes Ortiz da orden de «reventar» a policías estatales inmiscuidos en el helicópterazo de Sultepec.

Flamante jefe del FAR I
• Advirtió a los policías estatales inmiscuidos en el helicopterazo en Sultepec, que la orden es “reventarlos”

Por J. MARTIN PONCE R.

TOLUCA, Méx.- “Ya se los llevó la chingada”, fue la advertencia que hizo Felipe Fuentes Ortiz, jefe de Servicios del Agrupamiento Fuerza de Apoyo y Reacción (FAR I), a los 16 policías estatales que participaron y tiraron a balazos un helicóptero en Sultepec –el pasado domingo 16 de junio-, donde murió el piloto y tres mujeres resultaron lesionadas, todo como resultado de un “pitazo fallido”.

A 20 días del incalificable y mortal ataque con armas largas, Maribel Cervantes Guerrero, titular de la SSEM, busca esconder las verdaderas causas que llevaron a tan lamentable error, pero, en este caso que retomó la Fiscalía General de la República, pronto saldrá la verdad.

Pero, mientras llega la verdad, lo real es que los 16 policías estatales que participaron en la balacera en que cayó el aparato, fueron enviados como presunto castigo o aleccionarlos de cómo declarar ante la Fiscalía General de la República al FAR I-Toluca, buscando protegerse y proteger a los mandos, prácticamente están encerrados a piedra y lodo, para que no suelten la lengua.

Prueba de ello, es que el policía tercero Felipe Fuentes Ortiz, jefe de Servicios del citado agrupamiento, al recibir a los uniformados inmiscuidos en tan lamentable error, les leyó la cartilla y de manera prepotente, pero muy clara les dijo: “La orden es reventarlos. Ya se los llevó la chingada. Como saben, éste agrupamiento es de castigo. Aquí se alinean o les levanto acta”.

Pero, además, Fuentes Ortiz, conocido como “El Patas Muertas”, también amenazó a todo su personal de que se anduvieran calladitos, que no fueran de chivas, ni de borregas de que ahí, con ellos, se hallaban castigados los 16 elementos involucrados en el caso Sultepec. Les pidió discreción o de lo contrario se atuvieran a las consecuencias.

De esta forma, el gobierno de Alfredo del Mazo Maza, se encuentra en un laberinto sin salida. Su policía estatal bajo el mando de Maribel Cervantes Guerrero y del general Sergio Hernado Chávez García, están ante un auténtico problema, donde la Fiscalía General de la República bajo el mando del doctor Alejandro Gertz Manero, podría destapar la cloaca de corrupción donde están involucrados altos mandos de la Dirección General de Seguridad Pública y Tránsito del Estado de México, como son el comisario jefe Marco Antonio Balderas Díaz, el coordinador Iván Alcántara Luna, el subdirector Javier Torres García, recientemente removido, y principalmente el jefe de la Región XIII-Texcaltitlán, Julio César Erick Cantillo González, quien apenas el pasado 6 de junio fue designado en ese cargo, donde quedó evidenciado que es un mando “torpe e incapaz».

ARRASTRAN
LARGA COLA

Por otra parte Fuentes Ortiz, a decir de sus propios elementos, hace un papel de “tapadera” para deslindar de toda responsabilidad a su jefe inmediato, el comisario Delfino Mora Ortega, quien se desempeña como Coordinador de subdirecciones en el Valle de Toluca, ambos son cómplices y cada quien sabe de qué pie cojea cada uno de ellos, es por ello, que se protegen. Para nadie es desconocido que ambos individuos se vieron involucrados en la agresión y privación de la libertad de que fue víctima lris Velázquez, reportera del periódico Reforma, hecho ocurrido en el municipio de Atizapán el 30 de noviembre de 2016.

En aquel entonces Fuentes Ortiz, El Patas Muertas, se encontraba asignado al Agrupamiento FAR-Atizapan, mientras que Mora Ortega, fungía como jefe de Región, el caso fue un escándalo en el cual se vieron inmiscuidos, pero, como siempre ganó la impunidad y, ambos la libraron y hoy siguen cometiendo todo tipo de fechorías al amparo de la ley.

Ejemplo de su mal actuar, está el caso de la manifestación de habitantes del municipio de Donato Guerra ocurrida la mañana del.pasado martes, quienes frente al palacio de gobierno de Toluca, exigían al gobierno de Alfredo del Mazo la entrega de 37 millones de pesos del Fondo Estatal para el Fortalecimiento de los Municipios, cuando fueron reprimidos con brutal violencia de parte de elementos del agrupamiento FAR I, bajo las órdenes del Coordinador Mora Ortega y su testaferro Fuentes Ortiz, así como del jefe de turno B, Jesús Molina Sánchez. Incluso hay imágenes donde se observa a estos jefes policiacos durante la citada represión a manifestantes.

HABLARÀN LAS
EVIDENCIAS

Respecto a la caída del helicóptero, el piloto muerto de un balazo y las tres damas lesionadas, la investigación sigue su curso, está en manos de la Fiscalía General de la República, se llevará tiempo establecer la causa de la agresión de los policías al aparato derribado, pero, se conocerá la verdad y, ésta de acuerdo a los testigos de los hechos, toda la culpa está de lado de la policía estatal, de los 16 elementos que participaron y que tendrán que declarar quién les dio la orden de disparar y de acudir a ese lugar. Quién hizo la presunta denincia. La verdad se va a conocer, por ello, el nerviosismo en la SSEM, donde su titular Maribel Cervantes Guerrero, sabe que le podría costar la chamba.
Las preguntas son muchas: ¿Quién dio el chivatazo de la fiesta y del helicóptero que bajó? ¿Los mandos policiacos pensaron que se trataba de peces gordos, de narcos, y quizá podría haber buen botín? La verdad era otra, eran familias honorables de la zona, quienes se habían reunido para celebrar el día del Padre, cuando una señora de la tercera edad se sintió mal, para lo cual, pidieron el apoyo de un helicóptero para trasladarla a un hospital de Toluca.

La fiesta privada y familiar se realizó en la parte serrana de Sultepec, de ahì, que optaron por alquilar el helicóptero, del cual hasta el momento también se sabe poco, no se sabe de qué empresa o propiedad privada era. No se sabe la curricula del piloto, no se sabe si tenía permiso de vuelo. Lo cierto, es que la normalidad fue irrumpida por 16 policías estatales quienes a fuego y sangre derribaron a balazos el helicóptero, donde murió el piloto José Luis Hernández Barroso.

Para el colmo de este penoso, triste y corrupto caso, trascendió que varias armas que utilizaron los policías ese día para derribar el helicóptero, misteriosamente, desaparecieron o fueron escondidas para ocultar evidencias en su contra, por lo que es posible, que de ninguna de las armas presentadas, haya salido la bala que mató al piloto, del cual, aseguran fue un hecho heroico, pudo controlar el desplome del aparato, para que éste no cayera en picada y hubiese causado una explosión y la muerte de todos sus ocupantes.
La verdad se conocerá, advirtieron autoridades de la Fiscalía General de la República.

https://www.excelsior.com.mx/comunidad/indagan-caida-de-helicoptero-en-sultepec-donde-murio-piloto/1319113

CMCOAX
Periodista desde 1979
http://www.globatium.com.mx

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